El campamento de población refugiada de Ausserd vivió ayer una inauguración por todo lo alto de la XIX edición de FiSahara. Más de un millar de personas procedentes de una veintena de países y de los distintos campamentos saharauis (wilayas) en el Sáhara argelino se reunieron en torno a la Pantalla del Desierto de un festival cuyo lema este año Caminando a nuestra tierra: La esperanza radical del retorno, reivindica el derecho internacional al retorno de los pueblos indígenas.
La tarde comenzaba con la apertura oficial de LeFrig, para cuya puesta de largo acudió el presidente de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática), Brahim Ghali; su primer ministro Bucharaya Hamudi Beyun y el ministro de Cultura y Juventud, Musa Salma, entre otras autoridades. La multitud arropó a Ghali a lo largo de su recorrido por esta exhibición de jaimas tradicionales en las que las distintas wilayas y dairas (distritos) de Ausserd compiten durante la semana en artes populares y usos y costumbres saharauis (comida típica, música y danzas, juegos tradicionales…).
Esta inauguración sirvió de perfecto prólogo para la ceremonia de apertura de esta edición en la que una vez más el público asistente disfrutó de una experiencia inmersiva en la cultura saharaui. Las actuaciones de los grupos saharauis Luali y Tirs y el cantante popular Mofid Ahmed animaron la velada hacia la puesta de sol para dar paso a las proyecciones.
Aminetu, la película que narra la huelga de hambre de 32 días que protagonizó la defensora de derechos humanos saharaui Aminetu Haidar ilustró la complicidad de los gobiernos español y marroquí en aquella crisis diplomática y cómo el mundo de la cultura y el pueblo español se puso del lado de la Premio Nobel Alternativo. Durante la presentación de la cinta, su directora, Lucía Muñoz, expresó un sentido agradecimiento a Haidar y “a las mujeres saharauis que me han enseñado tanto”.

Tras la proyección de este homenaje a la que ya es todo un símbolo de la lucha y resistencia pacífica saharaui, FiSahara proyectó su mirada sobre otros dos pueblos perseguidos y oprimidos, como son el armenio y libanés con la película Ara Malikian, una vida entre las cuerdas. El documental de Nata Moreno, ganadora de un Premio Goya en 2020, narra la vida de este virtuoso del violín de origen libanés y ascendencia armenia que, junto al prestigioso pianista afrocubano Iván ‘Melon’ Lewis protagonizará el concierto de clausura de esta edición el próximo 2 de mayo.
“Conocí la vida de Ara Malikian hace 15 años”, indicó durante su presentación Nata Moreno, “y tuve claro que tenía que ser contada. Lo que no imaginé es que es que pudiera verse aquí y eso da sentido a lo que hacemos”. Un emocionado Ara Malikian, por su parte, agradeció la gran acogida del pueblo saharaui y, encarnando el espíritu de esta edición, denunció estos tiempos oscuros con 122 millones de personas refugiadas y deportadas.
Cerraron el programa de proyecciones la premiada Disonancia (Raquel Larrosa) nominada este año al Premio Goya al Mejor Cortometraje Documental, en el que se describe el valor de las mujeres voluntarias que desactivan las minas antipersonas con que Marruecos ha sembrado más de 2.700 kilómetros del muro que divide el Sáhara Occidental; y El Espectro Mortal, película del realizador saharaui Mohamed Dchira que, desde los territorios ocupados, muestra con crudeza el modo en que las fuerzas ocupantes marroquíes introducen las drogas para tratar de destruir la juventud saharaui.
El apoyo al pueblo saharaui, más vivo que nunca
Tras esta primera jornada, aún resta una semana de reivindicación y defensa de los derechos humanos a través del cine, con una cartelera con más de 25 películas y participantes con nutrida representación palestina (la coordinadora política de Progressive International Layla Hazaineh, el cineasta Rami Abba o la activista Sarah Sayegh); lxs cineastas suecxs Anna Klara y Åhrén Alex Veitch, el cineasta sami Johannes Van, el activista e investigador argelino Raouf Farrah, el cineasta saharaui Mohamedsalem Werad o el artivista nacido en los campamentos de población refugiada saharaui Mohamed Sleiman Labat, entre muchxs otrxs.

Además, y como viene sucediendo desde la primera edición en 2003, el cine español se ha volcado con esta nueva edición, viajando hasta Ausserd lxs intérpretes Patricia López Arnáiz, Fariba Sheikhan, Almudena Salort, Críspulo Cabezas y Guillermo Toledo, así como el director Fernando León de Aranoa y el director peruano y cofundador de FiSahara Javier Corcuera.
Con cinco días por delante de proyecciones, todavía se vivirán momentos de gran emoción entre el público saharaui con los homenajes a la cantante Mariem Hassan con las películas HAIYU y Mariem; con el estreno del la película producida por Javier Bardem y Mark Ruffalo Todo lo que fuimos, o el proyecto de investigación Regreso a Al-Ma’in, fruto de la colaboración entre Forensic Architecture y Palestine Land Society del académico Dr. Salman Abu Sitta. Por otro lado, el alumnado de la Escuela de Formación Audiovisual Abidin Kaid Saleh, creada por FiSahara en 2011 en el campamento de Bojador, compartirá sus últimos cortometrajes realizados en su carrera para convertirse en futuros cineastas saharauis.
Lxs más pequeñxs podrán disfrutar del ciclo infantil de Mini FiSahara, gracias a la colaboración de Miyu Distribution y sus cortos de animación, contando este año además con la proyección de la nominada a los Oscar Robot Dreams v las actuaciones itinerantes de Pallasos en Rebeldía. Este año FiSahara recupera el partido de fútbol amistoso de sus ediciones anteriores, en el que el equipo local Ittihad Sports Club se enfrentará al equipo visitante llegado al festival y volverá a realizarse una velada musical en las dunas en la que el público internacional y saharaui baila juntos en la puesta de sol.