FiSahara Madrid colgó el cartel de aforo completo en la clausura de su cuarta edición en la capital, en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes. Con la premier de ‘Aminetu’, el documental dirigido por Lucía Muñoz que recuerda la huelga de hambre de 32 días que llevó a cabo la activista saharaui Aminetu Haidar en Tenerife en 2009 y que puso en jaque al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, la clausura fue un clamor contra el cambio de postura del PSOE en la cuestión del Sáhara Occidental.

Aminetu Haidar, arropada por algunas de las personas que la acompañaron en aquella huelga de hambre como la jurista Inés Miranda, acudió al estreno y participó en el posterior coloquio sobre resistencias no violentas, durante el cual insistió en que “Aminetu no es el centro de la historia, sino el pueblo saharaui, su sufrimiento pero también su determinación”.

La activista saharaui, Premio Right Livelihood (Nobel de la Paz alternativo), denunció cómo la última resolución aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU “viola los principios más básicos del derecho internacional” por tomar como punto de partida de las negociaciones el plan de autonomía marroquí: “somos nosotras y nosotros, los saharauis, quienes tenemos que elegir nuestro futuro”.

Asimismo, Haidar lamentó que “la Comunidad Internacional no ha valorado la resistencia pacífica y la paciencia del pueblo saharaui, no ha escuchado al Frente Polisario como representante legítimo del pueblo saharaui” y advirtió que “los jóvenes, viendo además lo que está sucediendo en Gaza, ya no creen en la defensa de los derechos humanos, están hartos de la resistencia pacífica y, aunque nuestro papel es garantizar esa paz en los Territorios Ocupados, no podemos garantizar nada y temo que la violencia llame a la violencia”.

Haidar estuvo acompañada en el coloquio por la periodista Lucía Muñoz, el miembro de la Global Sumud Flotilla José Luis Ybot; y la activista palestina miembro de BDS, Nadua Abou ((Boicot, Desinversiones y Sanciones), que afirmó que las causas saharaui y palestina comparten métodos de resistencia iguales porque “los perpetuadores son los mismos; quienes ejecutan y se benefician de la ocupación en Palestina son los mismos que en el Sáhara Occidental”. En este sentido, Abou hizo un llamamiento a maximizar el uso de las armas pacíficas contra ambas ocupaciones ilegales, advirtiendo que éstas les cuestan mucho dinero y no podrían sostenerse sin el apoyo externo tanto a Israel como Marruecos.

María Carrión, directora ejecutiva de FiSahara, clausuró el festival con el deseo de que “las sociedades no esperen a responder a atrocidades como la de Palestina y el Sáhara Occidental cuando la situación es absolutamente insoportable” y anticipando que FiSahara regresará a los campamentos de población refugiada en la primavera de 2026, reclamando colectivamente un Sáhara Libre.

La cultura no firma treguas

La recta final de FiSahara Madrid comenzó ya desde la mañana con el acto organizado por la revista La Marea en la librería Balqís, en la que se presentó el último Dossier del Sáhara Occidental (nº 108) y suplemento cultural El Periscopio (nº 109) consagrado a la cultura saharaui. Con ese hilo conductor, la primera de las sesiones vespertinas en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes tuvo la cultura como elemento esencial de la resistencia pacífica del pueblo saharaui.

La periodista y escritora Ebbaba Haimeida afirmó que “la cultura nos ha servido para contar nuestra herida, nos ayuda a sanarla, a hacer la revolución externa, pero también la interna”. En esa misma línea, la cineasta saharaui Ghaila Salek, formada en la escuela de cine Abidin Kaid Saleh creada por FiSahara en 2011 en el campamento de Bojador, reivindicó el uso del cine para contar a la juventud temas tabú, convirtiéndolo en una herramienta para mejorar la sociedad. El cineasta Brahim Chagaf, por su parte, afirmó que «el mundo del cine jamás hemos firmado ninguna tregua, el cine sigue siendo un arma muy poderosa».

Con el lema Resistir es Vencer, FiSahara Madrid ha traído la revolución pacífica saharaui a la capital, escenario de los ilegales Acuerdos de Madrid firmados en 1975 por los que España entregó el Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania. En el 50 aniversario de la Marcha Verde (Marcha Negra para el pueblo saharaui), el festival ha servido de prólogo de la manifestación nacional que tendrá lugar el próximo sábado 15 de noviembre en Madrid.

Tal y como insistió María Carrión en su discurso de inauguración de FiSahara Madrid, “ahora es urgente que subamos la temperatura de nuestra resistencia. Lo que hemos hecho hasta hoy no es suficiente. Debemos alzarnos masivamente contra los planes de Sánchez, de Macron, de Trump y de Netanyahu en el Sáhara Occidental. Son los mismos planes que para Palestina, aunque a veces se disfracen de buenos”.