El pasado jueves 6 de noviembre se inauguró la 4ª edición de FiSahara Madrid (Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental). Con el lema Resistir es Vencer, pasa por ser una de las ediciones más combativas en la capital, coincidiendo con el 50º aniversario de la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos. Tanto es así que la organización escogió esta fecha como inicio del festival en contraposición con la celebración de la Marcha Verde que marcó el inicio de medio siglo de crímenes de lesa humanidad del régimen marroquí contra el pueblo saharaui.
“El cine y la cultura perviven, sobreviviendo a los discursos políticos”, afirmó Aghaila Labiad Hassan, hija de la cantante Mariem Hassan, fallecida hace una década y a la que esta edición homenajea. Labiad Hassan anticipaba así la que fue una gala de reivindicación de la cultura como elemento esencial de la lucha saharaui, convertida en bastión identitario que no ha conseguido borrar la ocupación marroquí.
La Sala Mirador colgó el cartel de aforo completo, reuniendo a personalidades del mundo de la cultura, la política, el activismo y la sociedad civil. “Desde que estoy en esta causa, que ya son bastantes años, he aprendido muchas cosas, y una de ellas es que el pueblo saharaui siempre convierte una crisis en una oportunidad”, afirmó María Carrión, directora ejecutiva de FiSahara, deslizando toda una declaración de intenciones tras la aprobación de la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

Aghaila Labiad Hassan en compañía de Javier Corcuera. (Gonzalo Cases/FiSahara)
Durante la inauguración, los asistentes pudieron disfrutar del homenaje Mariem Hassan con la proyección del cortometraje ‘Mariem’ de Javier Corcuera y un concierto a cargo de artistas que la acompañaron en sus giras, como Nayim Allal, Fudiha Chein, Embarka Suilem y Khatri Hamad Mliha. Tras el concierto, el público degustó platos saharauis preparados por Cocina por el Cambio, proyecto saharaui apoyado por la fundación del chef Carlos Maldonado que enseña cocina en los campamentos de población refugiada en el Sáhara argelino y reivindica la soberanía alimentaria del pueblo saharaui.
El ministro de Cultura de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática), Moussa Salma, llegado expresamente para la ocasión desde los campamentos, avanzó la importancia del festival, del que afirmó que “plasma la lucha y el compromiso del sector artístico”, dejando la palabra para Ahmed Mahmud Mami, Director de Cine y Teatro RASD y responsable de la Escuela de Cine Abidin Kaid Saleh, creada por FiSahara en los campamentos de población refugiada en 2011. Mahmud destacó que “cada fotograma, cada corto rodado bajo las estrellas del inhóspito desierto y en festivales como FiSahara rompe el muro del olvido. El cine es la prueba innegable de que existimos, de que nuestra causa es justa y de que somos la última colonia de África que espera y lucha por la justicia y la dignidad”.
Al acto acudieron representantes políticos en el Congreso como Tesh Sidi, Enrique Santiago o Noemí Santana, y otras personalidades de la esfera política como el embajador de Argelia Abdelfetah Daghmoum y su ministro consejero Zakarya Moghni, Manu Pineda o Willy Meyer. El mundo de la cultura también quiso apuntarse a esta velada contando con la presencia de Alberto Ammam, Clara Lago, Carlos Ávila, Críspulo Cabezas, Ana Otero o Ana Fernández, entre otros.
El acto sirvió de pistoletazo de salida para dos días de proyecciones y coloquios (7 y 8 de noviembre) en el Cine Estudio del Círculo de Bellas Artes, en los que a lo largo de diferentes sesiones temáticas se abordará la lucha del pueblo saharaui por su libertad desde diferentes ópticas. “Estos días hablaremos de muchos tipos de resistencias: a través del canto, del cine, la cultura y la identidad, desde el exilio y los campamentos, en las entrañas de la bestia de la ocupación, desde un aeropuerto, en alta mar. La resistencia del pueblo saharaui, y la del pueblo palestino. La política les quiere separar, pero su lucha por la libertad les une”, afirmó María Carrión.
El representante en España del Frente Polisario, Abdulah Arabi, reclamó el papel que cumple “nuestra juventud firme y decidida, una juventud igual que la que empezó este movimiento de liberación, que no aceptará soluciones impuestas al margen del derecho internacional”. FiSahara mantiene su hermanamiento con luchas justas de otros pueblos, como el de Palestina, al que dedicará espacio en esta edición, habiendo contado en la gala con la presencia de Mohamed Shat, del Red Carpet Festival de Gaza.

María Carrión y Abdulah Arabi (Gonzalo Cases/FiSahara)
Con cuatro sillas vacías, el escenario representó la ausencia de quienes no pudieron asistir a la gala por su determinación con la lucha saharaui: el joven de 14 años Al-Nagem Al-Garhi, asesinado en 2010 por la policía marroquí en el campamento de resistencia Gdeim Izik; la defensora de derechos humanos Luaara Jaya, que junto a su hermana Sultana y su familia, resistió un arresto domiciliario de casi dos años y sobrevivió a brutales agresiones, incluyendo la violación, y a la que se ha denegado el visado para venir; el defensor de derechos humanos Namaa Sfari, que cumple una condena de 30 años en una prisión en Marruecos por participar en Gdeim Izik, que inspiró la Primavera Árabe; y el periodista Hassan Zerouali, que permanece en su casa asediada por la policía y los servicios secretos marroquíes por documentar y denunciar públicamente el expolio de sus recursos, incluyendo el rodaje de La Odisea de Christopher Nolan.
En referencia al lema Resistir Es Vencer, la directora de FiSahara, María Carrión, concluyó: “Resistencia es llenar las calles todas las semanas, como lo hacemos por Gaza y Palestina o para defender nuestros derechos sociales más básicos. Es no consumir productos robados, como proponen las campañas BDS y ‘El Sahara no se vende’, pero también es publicar y compartir los nombres de las empresas cómplices. Resistir no es solamente exigir, sino obligar al gobierno que hemos votado a que no nos traicione, a que cumpla con sus promesas. Es denunciar, incomodar, reinventar, sorprender, y no rendirnos nunca”.