FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental) denuncia la complicidad de medios de comunicación y artistas internacionales con el Dakhla International Film Festival, un festival de cine organizado por Marruecos para blanquear su ocupación ilegal del Sáhara Occidental.
En contra de lo publicado en diversos medios de comunicación, como el Faro de Vigo, el Dakhla International Film Festival no se celebra en Marruecos, sino que se desarrolla en el Sáhara Occidental ocupado. María Carrión, directora ejecutiva de FiSahara, desmiente la propaganda marroquí asegurando que “este festival está diseñado, no para promover el dialogo, sino para avanzar el proyecto colonial marroquí de adjudicarse el Sáhara Occidental como parte de su territorio”. Carrión lamenta expresamente que algunas de las figuras españolas del mundo del cine, como es el caso del director del Festival Internacional de Cinema de Bueu (FICBueu), Manuel Pena, haya sido anunciado como parte del jurado internacional.
FiSahara agradece a Pena que haya renunciado a participar como jurado, una vez contactado y habiéndole transmitido previamente la profunda consternación al conocer la participación de FICBueu en esta campaña de borrado cultural identitario del pueblo saharaui por parte de Marruecos. “Agradecemos la decisión de Manuel y su equipo de FICBueu y esperamos que esta decisión sirva de ejemplo para que otros participantes internacionales recapaciten sobre su propia participación”, señala Carrión.
FiSahara y FICBueu han colaborado en el pasado con proyecciones de películas sobre el Sáhara Occidental. Tanto es así que en 2023 fue el propio Pena quien invitó a FiSahara a colaborar en este festival de Pontevedra, proyectándose algunas de las películas de directores saharauis formados en la Escuela de Formación Audiovisual Abidin Kaid Saleh, como El precio de la belleza, Toufa o En busca de tirfas.
“Sin embargo, retirarse en silencio no es suficiente”, añade Carrión, “la cuenta de Instagram y otras comunicaciones del festival de Dakhla siguen exhibiendo la imagen de Manuel junto con otros cineastas internacionales y un post con la fotografía del rey Mohamed VI que asegura que ‘el Sahara será marroquí hasta la eternidad’, lo que sigue causando mucho daño al pueblo saharaui”. Por este motivo y con el fin de deshacer el daño infligido, la directora ejecutiva de FiSahara afirma que “es necesario exigir la retirada de esas comunicaciones y realizar una comunicación pública sobre lo que ha sucedido y las causas de su retirada”.
FiSahara insta a todxs lxs artistas internacionales que participen en este evento a que sigan los pasos de Pena, se retiren del mismo y dejen así de ser cómplices de una ocupación ilegal. En otros países, como Noruega o Italia, el movimiento solidario saharaui y cineastas consternados ya ha contactado con otros participantes, como el productor noruego Anders Tangen y el director italiano Guido Pappadà, que tras negarse a retractarse son objeto de una campaña de denuncia a través de los medios de comunicación. Como respuesta, Pappadà publicó un post en su cuenta de Facebook reconociendo el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, pero asegurando que su participación es importante porque ofrece un espacio para dialogar.
FiSahara denuncia que estos cineastas se han negado a escuchar y respetar la voluntad del pueblo saharaui, que ha pedido a la sociedad civil internacional que no participe en eventos creados expresamente para normalizar la ocupación, y que se venden de manera seductora como espacios de diálogo e intercambio cultural. “Dudo que se plantearan colaborar con un evento realizado por colonos israelíes y el Estado de Israel en colonias ilegales en Cisjordania, por mucho que se vendiera como un proyecto de encuentro y diálogo”, añade Carrión, que recuerda que no es la primera vez que FiSahara denuncia el blanqueamiento de la ocupación ilegal a través del cine. Hace precisamente un año, el festival articuló una campaña internacional contra el rodaje de La Odisea de Christopher Nolan en la Dajla ocupada, obteniendo una amplia cobertura internacional en medios como Variety, The Guardian, Forbes o Le Figaro, entre muchos otros.
Dakhla International Film Festival es parte de la estrategia propagandística de Marruecos para normalizar y consolidar su ocupación del Sáhara Occidental. Este evento tiene lugar en la ciudad saharaui de Dajla, donde el régimen alauita vulnera sistemáticamente los derechos humanos de sus legítimos habitantes, el pueblo saharaui. El régimen marroquí, a través de su brazo propagandístico, creó este festival para contrarrestar el impacto de FiSahara, que desde 2003 viene celebrándose, en durísimas condiciones, en los campamentos de población saharaui refugiada en Argelia porque el régimen de Mohamed VI impide su celebración en el Sáhara Occidental.